domingo, 24 de mayo de 2015

Un cernícalo frente a mi ventana

Hará casi un par de meses vi un ave más grande de lo habitual revoloteando entre los edificios de la ciudad donde vivo. Por su silueta, claramente se trataba de una rapaz.

Su silueta se parecía bastante a esto
Tal vez la silueta de una sola rapaz no os diga nada por si sola, pero seguro que
al compararla con las siluetas de otras aves sabéis distinguir cuál sería la rapaz.

Cernícalo



No obstante, su tamaño me tenía desconcertada, ya que aunque era más grande que una paloma parecía bastante más pequeña que un halcón. Me extrañó mucho ver un  ave de estas características en plena ciudad, así que me puse a investigar un poco para averiguar de qué animal se podía tratar. La respuesta no se hizo esperar mucho: se trataba de un cernícalo.






Esta ave de presa diurna y fácil de ver hace sus nidos en grietas de rocas o incluso en edificios en plena ciudad. Y eso es precisamente lo que estaba haciendo en el edificio que hay frente a mi ventana. Debía de tratarse de una par de ejemplares tempraneros, puesto que a finales de abril ya revoloteaban sin parar en lo que supongo que era el hueco sobre un aire acondicionado donde prepararon su nido. A los polluelos no llegué a verlos nunca, pero sí que pude observar varias veces el vuelo de este animal muy de cerca. Os dejo aquí el vídeo testimonial, que aunque no es de muy buena calidad, sí se puede observar lo mucho que se acercan a los humanos y a las grandes urbes.



La música del gran Félix y el sonido del cernícalo han sido añadidos en la edición del vídeo, pero lo que es cierto es que esta pareja de cernícalos está constantemente comunicándose y emitiendo su característico hi hi hi agudo y penetrante.
También pasan largos ratos planeando por el cielo mientras buscan alimento. Los cernícalos se alimentan de ratones, pequeñas aves, ranas y sobre todo insectos.

Yo no he conseguido verlo todavía, pero como curiosidad os contaré que el cernícalo recibe su nombre por el vuelo cernido que adopta muchas veces durante su caza. Este tipo de vuelo consiste en batir las alas para conseguir un vuelo estático en que el cernícalo pueda enfocar bien a su presa con la mirada calculando la caída en picado. Como muestra, os dejo un vídeo del gran Félix Rodríguez de la Fuente en el que seguro que os hacéis una idea mucho más clara de cómo se cierne un cernícalo.


La incubación de los cernícalos dura aproximadamente un mes, y después de la eclosión de los huevos, los polluelos son alimentados por los padres durante 4-5 semanas hasta que aprender a volar y a valerse por sí mismos. Los polluelos de esta pareja han debido de salirles muy precoces porque me temo que ya han desmontado la paraeta y se han marchado a otro lugar: llevo unos pocos días sin ver a ningún miembro de la familia oteando desde lo alto del aire acondicionado donde han estado apostados las últimas semanas.

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