| Su silueta se parecía bastante a esto |
![]() |
| Tal vez la silueta de una sola rapaz no os diga nada por si sola, pero seguro que al compararla con las siluetas de otras aves sabéis distinguir cuál sería la rapaz. |
![]() |
| Cernícalo |
No obstante, su tamaño me tenía desconcertada, ya que aunque era más grande que una paloma parecía bastante más pequeña que un halcón. Me extrañó mucho ver un ave de estas características en plena ciudad, así que me puse a investigar un poco para averiguar de qué animal se podía tratar. La respuesta no se hizo esperar mucho: se trataba de un cernícalo.
Esta ave de presa diurna y fácil de ver hace sus nidos en grietas de rocas o incluso en edificios en plena ciudad. Y eso es precisamente lo que estaba haciendo en el edificio que hay frente a mi ventana. Debía de tratarse de una par de ejemplares tempraneros, puesto que a finales de abril ya revoloteaban sin parar en lo que supongo que era el hueco sobre un aire acondicionado donde prepararon su nido. A los polluelos no llegué a verlos nunca, pero sí que pude observar varias veces el vuelo de este animal muy de cerca. Os dejo aquí el vídeo testimonial, que aunque no es de muy buena calidad, sí se puede observar lo mucho que se acercan a los humanos y a las grandes urbes.
La música del gran Félix y el sonido del cernícalo han sido añadidos en la edición del vídeo, pero lo que es cierto es que esta pareja de cernícalos está constantemente comunicándose y emitiendo su característico hi hi hi agudo y penetrante.
También pasan largos ratos planeando por el cielo mientras buscan alimento. Los cernícalos se alimentan de ratones, pequeñas aves, ranas y sobre todo insectos.
Yo no he conseguido verlo todavía, pero como curiosidad os contaré que el cernícalo recibe su nombre por el vuelo cernido que adopta muchas veces durante su caza. Este tipo de vuelo consiste en batir las alas para conseguir un vuelo estático en que el cernícalo pueda enfocar bien a su presa con la mirada calculando la caída en picado. Como muestra, os dejo un vídeo del gran Félix Rodríguez de la Fuente en el que seguro que os hacéis una idea mucho más clara de cómo se cierne un cernícalo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario