Este fin de semana estuvimos en un pequeño pueblo turolense muy cercano a Cataluña. Se trata de una localidad de pocos habitantes pero de un gran encanto: casas de piedra, el río Matarraña que cruza la población, la paz y tranquilidad del monte...
El primer día, y tras el viaje, empezamos las excursiones de un modo suave. Visitamos el río Ulldemó realizando la ruta de La Pesquera: una ruta sencilla que se puede hacer al completo en coche recorriendo un camino que transcurre paralelo al río y en el que hay diferentes zonas de aparcamiento para poder aproximarnos a las zonas que más nos interesen.
Durante toda la ruta podremos apreciar las cristalinas aguas del río, e incluso los más atrevidos sentirán la tentación de tomar un baño. Un paraje hermoso y poco transitado que nos permitirá embriagarnos con la naturaleza circundante.
No solo en las rutas de los alrededores podemos ver estos bellos parajes. A la vuelta de la excursión, nos detuvimos en la Font de la Rabosa, que se encuentra en mitad del pueblo. Allí también se puede disfrutar de las aguas cristalinas del Matarraña.

